En la instalación catástrofe orquestra n. 1 (Ato I), Antonio Társis aborda la pulsión y la repetición como metáforas del recorrido histórico de la humanidad. A través de cajas de fósforos recolectadas, el artista construye paneles que reflexionan sobre la insistencia, el desgaste y la transformación.
La obra está compuesta por grandes paneles suspendidos hechos con fragmentos de cajas de fósforos unidos como mosaicos. Las superficies presentan tonos terrosos como rojo, naranja, marrón y beige, evocando cuerpos repetidos pero porosos. El uso de este material reciclado se relaciona con la experiencia del artista en la comunidad de Cabula, en Salvador.
Además, la instalación incorpora cuerdas colgantes con piezas de carbón que suben y bajan mediante un motor, desgastando la materia y modificando constantemente la obra. Este movimiento conecta con las ideas de tiempo y repetición.
La pieza también incluye una dimensión sonora: los fragmentos de carbón golpean atabaques, produciendo sonidos secos e irregulares que son amplificados y forman parte del ambiente. Entre ritmos, ruidos y voces, Társis crea una atmósfera fragmentada.
Según el artista, la obra busca generar un choque entre materialidad, destrucción, tecnología y humanidad. Los objetos descartados revelan huellas de la codicia y la corrupción socioeconómica, haciendo visibles las consecuencias del impacto colectivo.
Audioguia desenvolvido conjuntamente entre a equipe da Fundação Bienal de São Paulo e a equipe do Centro Cultural La Moneda.